Santa Teresa de Ávila
Santa Teresa de Ávila (28 de marzo de 1515 - 4 de octubre de 1585)
Su biografía a manera muy resumida.
Vivo sin vivir en mí
Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puse en él este letrero:
que muero porque no muero.
Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte,
vida, no me seas molesta;
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba
es la vida verdadera;
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva.
Muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
Este poema de Santa Teresa de Ávila es una exaltación a Dios, un clamor por la muerte del cuerpo y por la vida del espirítu y el alma; en este momento la figura divina de un Dios todopoderoso que se ve como aquello que es amado (objeto de su amor) mientras que Santa Teresa refleja la figura del amante, quien sin importar la circunstancia no deja de amar, pero que no olvida nunca - desde su reflexión - que también es amada por ese ser bondadoso y sabio que la creó. Una Teresa que recuerda quizás al poeta posterior Federico García Lorca, no por los temas a tratar directamente, pero sí por su forma de construir los versos:
"Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte." -Federico García Lorca
Además, fue canonizada en el año de 1622 y proclamada doctora de la iglesia en 1970, muy probablemente por su gran obra denomida "Castillo interior" en donde hace un una instrucción a la comunidad cristiana donde se ve como una verdadera doctora de la Iglesia casi que al mismo nivel de los doctores de la Iglesia más conocidos como San Gregorio.
(Retrato de Santa Teresa de joven)
Gracias, ¡Oh, maravillosa poesía por regalarnos a tan marvillosa poetisa que dio inspiración a las futuras generaciones, pensando en tal divinidad que ni siquiera tú pudiste alcanzar por medio de la razón, sino de las más bellas palabras que pueden salir de un mortal!


Santa Teresa, conocida como La Mayor, es mayor en todo el sentido de la Palabra.
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